Noticias

DUOLITH® SD1: la tecnología de ondas de choque focales que está transformando la urología y la uroginecología

  • 8 min de lectura

La medicina regenerativa ha cambiado la forma de abordar muchas patologías

Durante años, el tratamiento de numerosas patologías urológicas y ginecológicas se ha basado en un enfoque eminentemente farmacológico o quirúrgico. Aunque estas opciones siguen siendo imprescindibles en muchos casos, el avance de la medicina regenerativa ha abierto la puerta a tratamientos menos invasivos que buscan estimular los mecanismos naturales de reparación del organismo.

Dentro de esta evolución, la terapia con ondas de choque focales ha adquirido un papel cada vez más relevante. Lo que comenzó hace décadas como una tecnología para la fragmentación de cálculos renales ha evolucionado hasta convertirse en una herramienta con aplicaciones en múltiples especialidades médicas, entre ellas la urología y la uroginecología.

Actualmente, numerosos especialistas incorporan esta tecnología en protocolos terapéuticos para pacientes cuidadosamente seleccionados, siempre dentro de un abordaje clínico individualizado y basado en la evidencia disponible.

¿Qué son las ondas de choque focales?

Las ondas de choque son ondas acústicas de alta energía capaces de transmitir una cantidad controlada de energía a un tejido concreto.

A diferencia de otros sistemas físicos, las ondas de choque focales permiten concentrar esa energía en una profundidad determinada, actuando de forma precisa sobre la zona de interés sin afectar de manera significativa a los tejidos circundantes.

Esta capacidad de focalización ha convertido a esta tecnología en una herramienta de gran interés para diferentes aplicaciones médicas.

En el caso de la urología y la ginecología, el objetivo no es destruir tejido, sino aplicar protocolos de baja intensidad destinados a estimular respuestas biológicas que están siendo ampliamente estudiadas en medicina regenerativa.

¿Por qué las ondas de choque generan tanto interés científico?

La investigación ha demostrado que los estímulos mecánicos producidos por las ondas de choque desencadenan una serie de respuestas biológicas conocidas como mecanotransducción.

Este fenómeno describe la capacidad de las células para transformar un estímulo mecánico en una respuesta biológica.

Entre los mecanismos descritos en la literatura científica destacan:

  • estimulación de la angiogénesis;
  • aumento de la liberación de factores de crecimiento;
  • activación de la óxido nítrico sintasa endotelial (eNOS);
  • incremento de la expresión del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF);
  • mejora de la microcirculación;
  • remodelación tisular.

El catálogo técnico de STORZ Medical explica precisamente que la terapia con ondas de choque extracorpóreas favorece la angiogénesis y estimula la liberación de VEGF y la activación de eNOS, mecanismos considerados relevantes para la regeneración vascular.

Ondas focales y ondas radiales: dos tecnologías diferentes

Uno de los errores más frecuentes consiste en utilizar indistintamente los términos «ondas de choque» para referirse a tecnologías que funcionan de manera diferente.

Las ondas de choque radiales dispersan la energía desde el punto de contacto y su profundidad de penetración es limitada.

Las ondas de choque focales concentran la energía en un punto concreto situado a una profundidad previamente determinada.

Esta diferencia resulta especialmente importante cuando se pretende actuar sobre estructuras anatómicas profundas o cuando se requiere una aplicación muy precisa.

Por este motivo, las ondas de choque focales son las que habitualmente se emplean en protocolos urológicos y uroginecológicos.

DUOLITH® SD1: precisión tecnológica al servicio del especialista

El sistema DUOLITH® SD1 de STORZ Medical utiliza una fuente electromagnética para generar ondas de choque focalizadas con una elevada precisión.

Según la documentación técnica del fabricante, la energía se genera mediante una bobina electromagnética y posteriormente se focaliza a través de un reflector parabólico, lo que permite una aplicación precisa y reproducible. Además, el equipo dispone de diferentes líneas de retardo para adaptarse a distintas anatomías y profundidades de tratamiento, con un foco terapéutico ajustable y una profundidad de penetración que puede alcanzar hasta 125 mm.

Esta capacidad de adaptación facilita el trabajo del especialista en indicaciones donde la precisión resulta determinante.

Aplicaciones clínicas en urología

La mayor parte de la evidencia disponible en urología se centra en patologías concretas en las que las ondas de choque de baja intensidad han mostrado resultados prometedores como parte de protocolos terapéuticos.

Disfunción eréctil de origen vascular

La disfunción eréctil de origen vascular ha sido una de las indicaciones más investigadas.

Diversas revisiones sistemáticas y metaanálisis han descrito mejoras en escalas como el Índice Internacional de Función Eréctil (IIEF) y la Erection Hardness Score (EHS) en pacientes adecuadamente seleccionados, aunque los resultados pueden variar en función del protocolo empleado y del perfil clínico del paciente.

El catálogo de STORZ Medical recoge estudios en los que una parte significativa de los pacientes experimentó mejoras funcionales y destaca que la Li-ESWT ha sido objeto de múltiples revisiones sistemáticas.

Enfermedad de La Peyronie

La enfermedad de La Peyronie continúa representando un desafío terapéutico.

La evidencia publicada sugiere que la terapia con ondas de choque puede contribuir especialmente al control del dolor asociado a la fase activa de la enfermedad y formar parte de un enfoque terapéutico integral.

Los resultados respecto a la curvatura peneana son variables, motivo por el que las guías clínicas recomiendan individualizar la indicación.

Síndrome de dolor pélvico crónico

El síndrome de dolor pélvico crónico constituye otra de las indicaciones que más interés ha despertado.

Su origen multifactorial hace que el tratamiento requiera habitualmente un abordaje multidisciplinar.

Las ondas de choque pueden integrarse junto con fisioterapia del suelo pélvico, tratamiento farmacológico y modificaciones del estilo de vida, dependiendo de la valoración clínica.

Aplicaciones en uroginecología

La evidencia también ha crecido en el ámbito de la salud femenina.

Especialmente en:

  • vulvodinia;
  • dispareunia;
  • síndrome de dolor pélvico crónico.

El catálogo de STORZ Medical recoge estudios prospectivos, aleatorizados y controlados con placebo en mujeres con vulvodinia y dispareunia, en los que se observaron reducciones significativas del dolor mantenidas durante el seguimiento tras cuatro sesiones de tratamiento.

Estos resultados han contribuido al interés creciente por esta tecnología como complemento de otros tratamientos conservadores.

¿Por qué la precisión importa?

En medicina regenerativa no basta con administrar energía.

Es necesario hacerlo:

  • en la profundidad adecuada;
  • con la intensidad correcta;
  • en el tejido objetivo;
  • mediante protocolos reproducibles.

La precisión del tratamiento influye tanto en la seguridad como en la consistencia de los resultados clínicos.

STORZ Medical: experiencia, innovación y desarrollo tecnológico

Uno de los aspectos que valoran especialmente los profesionales sanitarios es la trayectoria del fabricante.

STORZ Medical desarrolla tecnologías de ondas de choque desde hace décadas y ha colaborado con instituciones médicas para ampliar las aplicaciones clínicas de estos sistemas. El catálogo destaca la evolución continua de sus dispositivos, la innovación en la generación electromagnética y su experiencia en millones de tratamientos realizados en distintas especialidades médicas.

Para una clínica, esta trayectoria supone un respaldo adicional a la hora de incorporar una nueva tecnología.

El futuro de las ondas de choque en urología y ginecología

La investigación continúa avanzando.

Cada año aparecen nuevos ensayos clínicos, revisiones sistemáticas y estudios multicéntricos que ayudan a definir mejor las indicaciones, los protocolos y los perfiles de pacientes que pueden beneficiarse de esta tecnología.

Todo apunta a que las ondas de choque focales seguirán ocupando un lugar relevante dentro de la medicina regenerativa, siempre como parte de un enfoque clínico basado en la evidencia y en la valoración individual de cada paciente.

La terapia con ondas de choque focales ha pasado de ser una tecnología utilizada exclusivamente en litotricia a convertirse en una herramienta con aplicaciones consolidadas y emergentes en urología y uroginecología.

El sistema DUOLITH® SD1 reúne características técnicas orientadas a la precisión, la reproducibilidad y la adaptación a diferentes indicaciones clínicas, respaldadas por la experiencia de STORZ Medical y por un número creciente de estudios científicos. Su incorporación debe entenderse como un apoyo al trabajo del especialista, dentro de protocolos bien definidos y siempre con una adecuada selección del paciente.

Compartir